La Selección del Equipo de Construcción

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El Éxito de una Propuesta Pasa por el Manejo que se dé a los Equipos de Construcción.

Como sucede con todas las actividades de una licitación, para encontrar los costos de los recursos como es el caso del equipo de construcción, la ayuda básica esencial es la información. Por lo tanto, lo primero por hacer es visitar el “Centro de Información de Licitaciones” ( CIL ) de la entidad. Allí se encontrará algo muy preciado: los nombres y datos específicos sobre los “Dealers”, es decir, las compañías distribuidoras de equipos de construcción. En seguida, es necesario acudir a los paquetes de trabajo elaborados por cada uno de los miembros del equipo de trabajo, que sirvieron de base para programar las tareas de la propuesta. Cada Estimador debe tener bien definidas las actividades de su respectiva especialidad, y los recursos que cada una exige para su correcta ejecución, entre ellos, los equipos de construcción.

Pero, sin embargo, y en el caso específico de los trabajos de movimiento de tierras, presentes en mayor o menor grado en toda obra de ingeniería, es importante conocer el volumen y las características del terreno para adecuar. Con este dato puede saberse con bastante exactitud, cuál será el rendimiento de cada equipo y, de paso, el tiempo de utilización de estos, como por ejemplo los buldóceres, los tractores, las retroexcavadoras, las motoniveladoras y otros más. En seguida, debe elaborarse el cuadro de equipos, incluyendo, de ser el caso, camiones y traillas para transporte horizontal y grúas para transporte vertical. Y, por supuesto, las cantidades de cada uno. El siguiente paso es el envío de la información a los “Dealers” con el fin de que estos preparen su mejor propuesta.

Hasta aquí no hay ninguna novedad, es el procedimiento normal que se aplica en estos casos. Pero, ahora, sigue algo interesante que puede definir una licitación. Hay tres posibles alternativas cuando se trata de usar equipos de construcción con destino a una obra: que sea propio, rentado, o leasing. De su correcta selección puede resultar el factor que permita coronar la licitación. Es un renglón tan costoso dentro de este tipo de proyectos que, cualquier decisión en uno u otro sentido, puede significar grandes montos que sin duda marcarán la diferencia entre una y otra propuesta.

En apariencia, lo mejor podría ser emplear el equipo de propiedad de la compañía y cotizar este renglón a precios horarios muy bajos o nulos. Es obvio que este enfoque puede llevar a un bajo precio con altas posibilidades de ganar la licitación, pero encierra varios inconvenientes. Uno de ellos es que las utilidades serán menores, ya que el costo de la operación de los equipos tendrá que cubrirlo el contratista. Además, puede agotarse la liquidez, los recursos se ven reducidos, el desplazamiento es costoso y hay que cubrir los montos de bodegaje, mantenimiento y reparación. Esto, sin tener en cuenta el costo implícito de la obsolescencia. Pero, también, hay aspectos positivos, se tendrá un completo control de los equipos, costos deducibles de impuestos y alta familiaridad. Por lo demás, los estudios sugieren emplear esta posibilidad cuando el uso de los equipos esté por encima del 70% del tiempo de las actividades.

Ahora, en el caso del uso de equipos rentados, se tendrán ventajas de flexibilidad, pago solo por uso efectivo, nula afectación por concepto de desplazamiento, empleo de modelos nuevos y bajo esfuerzo financiero. Pero, así mismo, es más costoso y puede afectar el presupuesto. Se ha encontrado que para contrataciones de más de tres meses puede resultar costoso. También, es recomendable analizar si se contrata por días, semanas o meses.

Finalmente, está la muy empleada figura del leasing. Resulta más costosa al compararla con el equipo comprado y, quien contrata, debe responder por el daño o la pérdida. Hay que pagar la mensualidad aunque el equipo no trabaje, las tasas de interés son más altas y la penalidad por romper el contrato es elevada. Pero es una buena opción cuando los fondos son limitados y el equipo trabaja menos del 60% del tiempo. Además, se elude la obsolescencia, no hay pagos por anticipos y pueden seleccionarse modelos nuevos.

Podemos ver así, aunque en forma muy general, que la selección del equipo de construcción con destino al presupuesto para una licitación, encierra una serie de sutilezas que no pueden pasarse por alto y, por el contrario, ameritan un estudio serio, profundo y cuidadoso.

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Sobre el Autor

H.F. FACCINI. Investigador y analista petrolero. Ganador del premio nacional de inginieria. Director y professor universitario. Director de proyectos. Autor de mas de diez libros sobre gerencia de proyectos.

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