Los contratos en licitaciones o concursos

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Sin el Empleo de Contratos Apropiados no Sería Posible Adelantar Obras de Construcción.

El tipo de contrato que reglamentará las obras de construcción es un aspecto crucial en una licitación. Aquí es el cliente quien definirá e incluirá este crucial punto en las instrucciones de la licitación. El contrato es el documento que viene a dar el rumbo del proyecto desde su inicio hasta su entrega. Se trata entonces, de algo de importancia capital. Existen un buen número de contratos cada uno con sus características especiales a disposición del cliente para facilitarle la toma de tan importante decisión.

Hay tres tipos de contratos básicos de los cuales se desprenden otros también de uso común. Uno de los más utilizados es el contrato a precio fijo, más conocido como: “lump sum”. La compañía ganadora acepta realizar todos los trabajos a un precio fijo e invariable. Sin duda es un contrato riguroso en donde la responsabilidad descansa en los hombros del contratista. Aunque al cliente le corresponde entregar el alcance, los planos y las especificaciones técnicas sin errores ni omisiones. De lo contrario los presupuestos que hagan los licitantes estarán viciados y esto dará pie para pleitos de todos los matices.

Al tratarse de un contrato tan estricto, en donde no aparece la figura del reajuste, los licitantes se cubren cotizando a precios altos los distintos renglones que contempla el proyecto. Es decir, estos contratos resultan costosos para los propietarios que buscan sacar adelante sus obras. Pero como recompensa tienen la ventaja de poder adjudicar la licitación sin dificultades, aunque como se señala antes, al ser tan exigente la calidad del contenido de las instrucciones de la licitación, se precisa de un mayor tiempo para su elaboración.

Por su parte, los contratistas tienen la oportunidad de lograr buenas utilidades si adelanta las obras bajo un eficaz control del alcance, del tiempo y de la calidad y los costos previstos. Con todo, con frecuencia se da la presencia de cambios en el proyecto por múltiples motivos, fruto de la diversidad de variables que presentan las obras de construcción. Estas obras son por naturaleza complejas y proclives a un elevado número de riesgos y los cambios que surgen con relativa frecuencia pueden dar origen a toda clase de demandas entre los dos actores principales de este tipo de contratos.

Como iremos viendo a medida que entremos en el estudio de los contratos para obras de construcción, todos tienen aspectos ya sea positivos o negativos. Curiosamente, aunque es previsible pensarlo, las cláusulas contractuales que favorecen a uno, comprometen al otro. Esto nos lleva a pensar que estrictamente hablando, no existe contrato perfecto y siempre se presentarán aspectos grises en donde no resulta fácil establecer las responsabilidades. Esto es, privará el profesionalismo de quienes se asociaron de buena fe para llevar a buen fin los trabajos contemplados en el proyecto.

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Sobre el Autor

H.F. FACCINI. Investigador y analista petrolero. Ganador del premio nacional de inginieria. Director y professor universitario. Director de proyectos. Autor de mas de diez libros sobre gerencia de proyectos.

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